Solo quiero que esto se pare

“No puede ser… he arruinado mi vida… todo lo que tenía planeado se derrumbó… ahora no veo ni el próximo paso… quiero que se acabe… me siento atrapada.”

Estas frases y muchas más son el tren de pensamiento de Laura, que le llevan a la desesperación.

Quiere que no sea verdad, no decírselo a nadie, rebobinar.

¡Párate! – algo que parece imposible – pero puedes permitirte este lujo – ¡es importante!

Reflexiona antes de seguir, para que no sólo tu mente influya en la toma de decisión sobre el embarazo. ¡Escucha también tu corazón!

Los 18 minutos de este cortometraje te ayudarán a ver cómo Laura llega a su decisión.

Hemos visto que en su caso, Laura comparte su dilema con sus padres. Su madre le ayuda, buscando apoyo en un centro de embarazo para contemplar su situación desde diversas perspectivas.

Cuando estás en tal situación es importante no concentrarte solo en las circunstancias inmediatas, y los miedos, sino examinar tus valores de fondo, los recursos personales y otros disponibles alrededor. Tener conocimiento sobre el desarrollo de su embarazo, como ver y oír el latido del corazón del bebé, también ayuda a Laura en la toma de su decisión.

La mayoría de los servicios de apoyo independientes para la mujer embarazada en España no disponen de medios como la ecografía. Pero, todos ofrecen el espacio para pensar pausadamente, la información esencial para la toma de la decisión, y luego la ayuda práctica necesaria para seguir adelante.

¡Estamos a tu disposición!

Inesperado

Es un buen momento para meditar, ¿con un café? Mirar hacia atrás y delante.

Hay cosas en la vida que no se esperan, como el Coronavirus. Para algunos no es más que una fuerte fiebre, como una gripe, pero para otros es fatal.

Un embarazo inesperado también puede ser fatal, para un bebé no deseado. Pero no tiene que ser. Hay opciones y cada embarazada tiene el derecho de conocerlas. Sin embargo, algunos centros en EEUU, que decían aconsejar, pronto se convirtieron en centros sencillos de aborto, por la consideración económica. En la película Unplanned (Inesperado), veremos muy pronto la historia de una mujer que se encontró involucrada hasta el cuello en esta industria, sin darse cuenta de lo que realmente se le esperaba hacer.

 

¡Es el momento de hacer planes!

La película sale a la gran pantalla … Estaba previsto salir a finales de marzo, pero evidentemente intervino lo inesperado. Ahora está programado el estreno para el 3 de julio. ¿Irás? En la siguiente página web puedes encontrar toda la información y los cines donde se proyecta. También puedes pedirla para tu ciudad, en caso de que todavía no hay cine programado.

https://unplanned.es/

Por cierto, no comprendemos su limitación a mayores de 18 años, pero sí hay alguna escena desagradable cerca del principio. ¿En qué película no es así?

Otro plan para ahora y/o más allá.

Si estás embarazada y no sabes como enfrentar el futuro, no dudes. Estamos aquí para ayudarte a tomar tu decisión y encontrar la ayuda para seguir adelante. Llámanos o envíanos un mensaje.

 

Perdonada y con un propósito nuevo en su vida

Hay mucho de interés en Youtube sobre el tema del aborto y vidas transformadas. Y hay muchos grupos que promueven la vida, desde una perspectiva cristiana o humana. En este vídeo, un canal Católico, conocemos a una mujer que encontró en el perdón de Dios una transformación después de años sintiendo la culpa y la vergüenza por un aborto anterior. Ahora Victoria Robinson ayuda a otras mujeres por su centro ‘Save the Storks’ (Salva las Cigüeñas).

Sifra ofrece ayuda a quien ha sufrido un aborto en el pasado y podemos ayudar a encontrar un mejor camino. Sea como sea cada una,  o uno -porque los hombres también pueden sufrir una pérdida sobre la cual no han tenido posibilidad de decidir-, hallar la paz no es imposible. Incluso para el creyente puede contribuir a que quien lo busque encuentre el perdón del Creador.

Sentimos por la propaganda al final de este vídeo. Siéntense libres de cortarla.

Mi Testimonio

Me llamo Estefanía (nombre cambiado), y estoy aquí para compartir cómo el Señor me ha librado de la vergüenza del aborto. Hace algún tiempo asistí a una conferencia de mujeres de mi iglesia. Una de las mujeres habló de algunas cosas asombrosas que la iglesia estaba haciendo para madres solteras. Estaban elogiando a estas madres jóvenes por el esfuerzo que hicieron en escoger la vida después de quedarse embarazadas a una edad tan joven. Era un cosa verdaderamente maravillosa la que hizo la iglesia por estas mujeres jóvenes. A la vez me hizo pensar sobre ¿cuántas mujeres podrían estar presentes que tal vez no habían tomado esta elección?

Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres ha tenido un aborto. Me preguntaba: ¿cuántas de ellas seguirían endureciendo su corazón como yo misma lo había hecho? ¿O cuántas estaban conteniendo sus lágrimas para no llamar la atención hacia ellas mismas? Porque celebrar la elección de estas mujeres jóvenes, a favor de la vida, era un recordatorio doloroso de la vida que decidimos acabar.

Yo era esa chica con el corazón endurecido durante muchos años. Back-head-cut-sProcuraba llenar el vacío de lo que había hecho con muchas cosas: fiestas, bebiendo, promiscuidad, una relación fallida tras otra. Pero ninguna de estas cosas llenó el hueco que – sin darme cuenta – trataba tan desesperadamente de llenar. Yo también era esa chica que iba a la iglesia y contenía la respiración cada vez que se mencionaba la palabra ‘aborto’, porque permitir las lágrimas era lo mismo que admitir mi culpa. Y así nadie lo sabría. Me decía que llevaría este secreto a mi tumba. Poco sabía yo que Dios tenía un plan distinto para mi.

Cuando tenía unos veintitantos años, conocí, en un bar que solía visitar a menudo, a un hombre joven. Continuamos saliendo aunque la relación desde el principio era muy disfuncional . Para ser breve, acabamos casándonos aunque mi familia (y otras personas) no pensaban que era una buena relación. Me acuerdo pensar diciéndome a mí misma que tenía que casarme con él, porque nadie más me quería ya que era un ser dañado.  Sobra decir que el matrimonio fue muy árido desde el principio hasta el final. Él era alcohólico y yo era muy codependiente de él. No era una buena combinación. No le hablé de los abortos que había tenido porque era un secreto que iba a llevar a la tumba. Una noche cuando estaba en la cama, recuerdo que le dije a Dios, ”yo le quiero más que tú. No sé hacerlo de otra forma.”

Y el Señor Jesús me lo mostró rápidamente. Tuve una oportunidad de asistir a un taller que se llamaba ‘Aventura de Gracia’. Mis padres habían asistido también, y era el cambio que yo vi en mi padre que me impulsó a asistir. Sentía, ya hace tiempo, que el Señor estaba tocando mi corazón en este punto, y estaba casi lista para dejar el peso de mi vida y de mis pecados. A través del taller, Dios empezó a romper las barreras. Él empezó a darme una nueva identidad y una libertad en Él que yo no conocía ni sabía ser posible. ¡Él tomó toda mi vergüenza, toda mi inmundicia y me dejó limpia! Durante ese taller, por fin, hablé de mis abortos y ni una persona me avergonzó. Incluso me dieron una oportunidad de orar y entregar mis bebés a Jesús. Fue una experiencia maravillosa, pero el Señor sólo había comenzado su obra en mi. Sentí fuertemente que ahora era el momento de hablar a otras personas de mis abortos.

La parte más dura era contárselo a mi familia. Aquello supuso derramar muchas lágrimas y mucho dolor para decir lo mínimo. No obstante, esto todavía no era el final de mi historia. Con el paso del tiempo me di cuenta que todavía necesitaba sanar más, y el Señor me dirigió a un programa pos-aborto (llamado: ‘Si no fuera por la Gracia’) para curar lo ocurrido. A través de este programa, el Señor Jesús empezó a revelarme a mis hijos de manera muy real y comenzó a quitarme toda la vergüenza que todavía estaba experimentando. Me gustaría decir que estoy completamente sanada del dolor que el aborto ha traído a mi vida, pero todavía, de vez en cuando, me siento afligida por la pérdida de mis niños, aunque las lágrimas son curativas. Por eso son bienvenidas.

La buena noticia es, ya no he de de vivir más con la vergüenza porque ¡por eso murió Jesucristo en la cruz! ¡Qué Dios más poderoso al que servimos que tomó mi pecado más feo y lo borró todo. En S. Lucas 7:47 dice, “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.” He sido perdonada mucho y no quiero que se me olvide todo lo mucho que el Señor me ha perdonado. Y, ahora, mi deseo y oración es poder ayudar a otras mujeres que están luchando con la vergüenza del aborto. Dios no nos llamó para vivir así. Hay libertad verdadera en Jesucristo si estás dispuesta a enfrentar tu temor y  permitirle a Él sanarte. Hoy es el día. ¡Sé valiente! No estás sola.

(Estefanía dio su permiso a Sifra para traducir su testimonio con el fin que ella misma expresa, sobre todo en el último párrafo).

Si necesitas hablar de tu aborto, no dudes en llamar. Sifra ofrece un programa de sanidad.

Aborto y ecología

COPHace unas semanas Madrid fue la sede de la Cumbre Mundial del Clima COP25. Más de 25.000 representantes de casi 200 países se reunieron para alcanzar acuerdos para combatir los efectos del cambio climático.

También hubo una multitudinaria marcha por el clima donde miles de personas salieron a las calles preocupadas por el medio ambiente y el cuidado del planeta tierra. En una pancarta se podía ver fotos de animales y una frase que decía: “Respétalos son seres vivos”.

Koalas

Terriblemente amenazadas por los incendios de Australia.

 Al ver esa pancarta enseguida pensé que también se podría hacer otra en la que se vieran fotos de embriones humanos dentro del seno materno y decir: “Respétalos son seres vivos”

 Cuando estamos preocupados por cómo está la naturaleza y queremos cuidar de las plantas, los árboles, las flores y los animales; no podemos dejar de estar también preocupados por el cuidado de los otros seres vivos que pueblan el planeta tierra “los Thumb seres humanos”, sean estos nacidos o por nacer. Una persona ecológica no puede poner su límite, de respeto al cuidado por la vida, en la piel del vientre de la madre y decir que, a partir de ahí, lo que hay dentro de ella no es un ser que merece todo el respeto y cuidado.

Si decimos que somos ecológicos debemos de ser congruentes respetando y cuidando toda la creación incluidos los embriones humanos.

 

 

¿EVITA EL ABORTO EL MALTRATO INFANTIL?

Este es un tema conflictivo, que ha levantado controversia en círculos académicos. Hay quien lo afirma, pero los estudios demuestran algo muy distinto, o sea, al revés. Aquí hay una consideración sacada del libro de Randy Alcorn ¿Por qué en favor de la vida? Página 89.

LO QUE MUESTRAN LOS ESTUDIOS

«Tener más niños no deseados da como resultado una cifra mayor de maltrato infantil», argumentan los pro elección. Sin embargo, los estudios no concuerdan.

El profesor Edward Lenoski, de la Universidad de California, llevó adelante un estudio de campo sobre seiscientos setenta y cuatro niños víctimas de maltrato. Descubrió que el 91% de los padres admitieron que habían deseado el niño que luego habían maltratado3. El argumento pro elección de que los niños no deseados están destinados a ser maltratados puede sonar lógico, pero el mejor estudio realizado prueba que es falso.

«Los estudios indican que el maltrato infantil es más frecuente entre madres con abortos previos» 4.  Estudios hechos por el Dr. Philip Ney indican que esto es en parte debido a la culpa y depresión causadas por el aborto, las cuales entorpecen la habilidad de la madre de crear vínculos con el futuro niño 5.  Ney documenta que realizarse un aborto disminuye un autocontrol natural de los padres sobre los sentimientos de ira contra los niños pequeños 6.

Al elegir el aborto, tanto el padre como la madre invalidan sus impulsos naturales de cuidar de un niño indefenso. Habiendo ahogado ese instinto natural de preservación, puede resultar menos efectivo para reprimir la ira contra un recién nacido indefenso, un infante llorando o un preescolar desafiante 7.

La actitud que desemboca en el aborto es exactamente la misma que lleva al maltrato infantil.

Notas:
3. Edward Lenoski, Heartbeat 3 (diciembre 1980); citado por John Willke, Abortion Questions and Answers, (Cincinnati, Ohio: Hayes Publishing Co., 1988), pp. 140-41.
4. Nancy Michels, Helping Women Recover from Abortion (Minneapolis, Minnesota: Bethany House Publishers, 1988), p. 168.
5. Philip G. Ney, «A Consideration of Abortion Survivors», Child Psychiatry and Human Development (primavera 1983), pp. 172-73.
6. Philip G. Ney, «Relationship Between Abortion and Child Abuse», Canadian Journal of Psychiatry (noviembre de 1979), pp. 611-12.
7. Michels, Helping Women Recover, pp. 169-70.

Editorial Unilit ed 2006. ISBN 0-7899-1379-8

Si estás embarazada y temes por el futuro de tu bebé o de tus propias reacciones, es bueno saber que hay apoyo disponible, para que evitemos un mal mayor a largo plazo. Tu primer paso podría ser llamar para hablar de tus temores y considerar todas las opciones de futuro.

El aborto y los hombres

Se suele hablar de la crisis de embarazo como si fuera cosa solo de mujeres. No obstante…

Es evidente que no hay embarazo sin la intervención de un hombre, aunque sea -en algún caso excepcional- por donación de esperma. Por lo tanto, donde hay una mujer que ha concebido, también hay, o ha habido, un hombre. Normalmente en una pareja el hombre se entera del embarazo y por lo tanto, quiera o no, se le llega la conciencia de que ha llegado a ser padre. De igual manera que una mujer no deja de haber sido madre, aunque por pocas semanas, el padre tendrá siempre esta conciencia, aunque de otra manera al no haber llevado la criatura.

Hay toda clase de reacciones a la noticia de un embarazo no esperado. Algunos hombres pueden ser el tipo duro que solo le interesa su placer personal, y animan a la mujer a abortar, a deshacerse de la inconveniencia. Pero muchos se enternecen con la noticia del embarazo y un instinto paterno se les despierta. De todas formas, los pocos estudios profesionales que se han hecho demuestran que el instinto dominante es el de proteger a su pareja, con lo cual muchos hombres reprimen sus propias emociones para dar apoyo a la pareja en cualquier decisión que tome, sea para seguir adelante o abortar.

Desgraciadamente un aborto no termina con la crisis para el hombre, como tampoco para la mujer. Frecuentemente la relación de pareja se rompe con la noticia o poco después.

Después de un aborto, se ha demostrado que los hombres sufren el duelo de forma diferente a las mujeres. Las mujeres tienden a sufrir fuertemente durante bastante tiempo, mientras que los hombres tienden a desviar su energía emocional hacia ser más activos o intentan reponer lo perdido de alguna manera.

Un hombre también suele intelectualizar su duelo, en lugar de permitir que sus emociones le impacten de lleno.  Los hombres pueden sentirse muy solos, malentendidos, sin apoyo, y sin que nadie se fije en ellos, mientras sientan una presión para ‘ser fuertes’, como hombres. Se desvían de distintas maneras, pero generalmente la distracción no consigue esconder el secreto. Suele ser necesario el apoyo emocional e incluso espiritual para que el hombre llegue a superar la crisis.

Si es tu caso que estás en una crisis actual, busca ayuda antes de que sea tarde. Si ya la has pasado, aunque hace mucho tiempo, todavía hay esperanza. No dudes en contactar con nosotros o con otro servicio de consejería de confianza.

No se ha podido decir todo en este breve blog. La Doctora Catherine T Coyle, una psicóloga y enfermera Católica de los EEUU, ha escrito un librito sobre este tema, que se puede bajar como PDF aquí:

Haz clic para acceder a cis334.pdf

Testimonio de un Doctor ex abortista.

Los profesionales que trabajan en las clínicas que hacen abortos también son afectados por la cruda realidad del aborto, y algunos de ellos dejan está práctica al no poder soportar por más tiempo la situación. Muchos de ellos pasan a ser activos defensores de la vida, este es el caso del Doctor Antonio ‘Anthony’ Levantino.

Dr Levantino

Dr Levantino Foto prolifeinfo.ie

El doctor Levantino comenzó a realizar abortos en 1977 en el estado de Nueva York, como parte de su formación en Obstetricia. En 1980, al acabar su especialidad, continuó practicándolos. Calcula que habrá realizado unos 1.200 abortos.

Sus palabras nos hacen ver claramente que el aborto también afecta a estos profesionales:

“Como médico sabes que son niños; que se trata de seres humanos con brazos, piernas, cabeza y que se mueven, son muy activos… Cada vez que escaneas hacia abajo en el útero de alguien lo reafirmas. ¡Porque ves los niños allí, corazones palpitantes, brazos alzándose! No hay mejor noticia para mí que mostrar un latido del corazón y decir: Su bebé está bien. Como ginecólogo lo haces continuamente… Y entonces, una hora más tarde, cambias tu ropa, entras en una sala de operaciones y haces un aborto. Si tienes algo de corazón, te afecta”.

Aquí hay un video en el que cuenta la experiencia personal por la que dejó por completo el lucrativo y turbio mundo del aborto.

 

La sorpresa incómoda – y mi decisión

Escribo este testimonio con la motivación de que, igual que yo fui ayudada de una forma indirecta, otras personas también puedan serlo.

Soy una mujer de 30 años. Mi madre decidió tenerme a pesar de no tener el apoyo de mi padre, aunque ya tenía otro hijo y sus circunstancias familiares no eran las más favorables. He de decir que mi padre cuando tenía unos 4 años decidió conocerme y hoy en día tenemos una muy buena relación.

Debido a la situación de mis padres siempre tuve muy claro lo que quería en cuanto a una pareja, después de varios años de noviazgo y de haber esperado por el hombre que considero que era el que Dios tenía preparado para mí. Decidimos casarnos, como dos profesionales que pudimos llegar a ser, teníamos muchas expectativas de futuro. Mi padre siempre me decía que su deseo era que ejerciese mi carrera unos años antes de dedicarme a tener hijos. Los padres de mi esposo por su parte deseaban que su hijo tuviese un trabajo estable para poder formar una familia.

Cual fue nuestra sorpresa cuando después de tres meses casados y con muchos planes de futuro en el ámbito profesional, nos dimos cuenta de que seriamos padres.

Ninguno de los dos se sentía capaz de afrontar la paternidad en ese momento, por lo que lo primero que hicimos fue ir al médico para ver como podíamos hacer para abortar, tuvimos que estar varios días en un periodo de reflexión (Así nos lo propusieron en la seguridad social)

Durante ese tiempo poco a poco fui asimilando la realidad de lo que es una vida, pensé en la valentía de mi madre, y como había afrontado su situación. También recordé una charla que unos 3 años antes nos habían dado como jóvenes por parte del ministerio de SIFRA, en la que hablaban de las secuelas psicológicas que dejaba un aborto en la mujer y como afectaba también a la pareja. Recordé la historia de un matrimonio que siempre se preguntaban cómo sería su hijo si finalmente hubiesen decidido tenerlo. Solo me quedaba orar a Dios que nos cambiará la perspectiva y el corazón, En los días que nos quedaban de reflexión yo sabía que nuestro matrimonio se rompería si seguíamos adelante con esa decisión. Y así fue, un día mi esposo se puso frente a mí y mirándome a los ojos me dijo: Vamos a tenerlo, que alivio sentí en mi alma, porque para ese entonces yo también quería tenerlo.

He de decir que desde entonces ya no juzgo a una persona que pasa por un aborto. Siempre pienso que el aborto es algo que esta condicionado a la vulnerabilidad en la que nos encontramos en dicho momento, a que muchas veces buscamos el momento oportuno para cada decisión de nuestra vida. Todo esto añadido al estigma social y familiar, junto a la falta de información acerca del mismo. Ojalá toda mujer pueda tener la opción de decidir sin presión a cerca del fruto de su vientre. Nadie quiere defraudar a los suyos ni mucho menos traer una vida a este mundo a sufrir, pero Dios es fiel.

Kelly

Toma una pausa

Un capuchino, un timbre … y un clavo con los tickets del bar. ¿Qué te dice esta foto que nos regala WordPress?

Toma una pausa para considerar tranquilamente en qué dirección vas.

En tu situación quizás también necesitas tomar una pequeña pausa para parar por el camino y contemplar opciones, y ¿por qué no tomar un café para poder pensar sin presiones?

El clavo nos sugiere que habrá un coste. Si no es un coste en dinero, sí, quizás sea en tiempo, pérdidas, cambio de vida, y más.

Y finalmente está el timbre. Sugiere llamar a alguien para cobrar, o quizás para ayudar. ¿A quién llamarás? – ¿y para qué? Pues sí, podrías llamar a alguien para ayudar, simplemente para escucharte, la situación, las primeras reacciones, pero también el corazón.

Sifra ha nacido con disposición para ayudarte a escuchar tu corazón y para que puedas tomar tu propia decisión. Podrás contarnos tu caso en total confidencialidad, conocer en qué situación realmente te encuentras, y luego repasar todas las opciones de salida, examinando los que pudieras ganar o perder en cada opción. Así te será más fácil tomar la decisión.

¡Llámanos! 910.609.784