Perdonada y con un propósito nuevo en su vida

Hay mucho de interés en Youtube sobre el tema del aborto y vidas transformadas. Y hay muchos grupos que promueven la vida, desde una perspectiva cristiana o humana. En este vídeo, un canal Católico, conocemos a una mujer que encontró en el perdón de Dios una transformación después de años sintiendo la culpa y la vergüenza por un aborto anterior. Ahora Victoria Robinson ayuda a otras mujeres por su centro ‘Save the Storks’ (Salva las Cigüeñas).

Sifra ofrece ayuda a quien ha sufrido un aborto en el pasado y podemos ayudar a encontrar un mejor camino. Sea como sea cada una,  o uno -porque los hombres también pueden sufrir una pérdida sobre la cual no han tenido posibilidad de decidir-, hallar la paz no es imposible. Incluso para el creyente puede contribuir a que quien lo busque encuentre el perdón del Creador.

Sentimos por la propaganda al final de este vídeo. Siéntense libres de cortarla.

El aborto y los hombres

Se suele hablar de la crisis de embarazo como si fuera cosa solo de mujeres. No obstante…

Es evidente que no hay embarazo sin la intervención de un hombre, aunque sea -en algún caso excepcional- por donación de esperma. Por lo tanto, donde hay una mujer que ha concebido, también hay, o ha habido, un hombre. Normalmente en una pareja el hombre se entera del embarazo y por lo tanto, quiera o no, se le llega la conciencia de que ha llegado a ser padre. De igual manera que una mujer no deja de haber sido madre, aunque por pocas semanas, el padre tendrá siempre esta conciencia, aunque de otra manera al no haber llevado la criatura.

Hay toda clase de reacciones a la noticia de un embarazo no esperado. Algunos hombres pueden ser el tipo duro que solo le interesa su placer personal, y animan a la mujer a abortar, a deshacerse de la inconveniencia. Pero muchos se enternecen con la noticia del embarazo y un instinto paterno se les despierta. De todas formas, los pocos estudios profesionales que se han hecho demuestran que el instinto dominante es el de proteger a su pareja, con lo cual muchos hombres reprimen sus propias emociones para dar apoyo a la pareja en cualquier decisión que tome, sea para seguir adelante o abortar.

Desgraciadamente un aborto no termina con la crisis para el hombre, como tampoco para la mujer. Frecuentemente la relación de pareja se rompe con la noticia o poco después.

Después de un aborto, se ha demostrado que los hombres sufren el duelo de forma diferente a las mujeres. Las mujeres tienden a sufrir fuertemente durante bastante tiempo, mientras que los hombres tienden a desviar su energía emocional hacia ser más activos o intentan reponer lo perdido de alguna manera.

Un hombre también suele intelectualizar su duelo, en lugar de permitir que sus emociones le impacten de lleno.  Los hombres pueden sentirse muy solos, malentendidos, sin apoyo, y sin que nadie se fije en ellos, mientras sientan una presión para ‘ser fuertes’, como hombres. Se desvían de distintas maneras, pero generalmente la distracción no consigue esconder el secreto. Suele ser necesario el apoyo emocional e incluso espiritual para que el hombre llegue a superar la crisis.

Si es tu caso que estás en una crisis actual, busca ayuda antes de que sea tarde. Si ya la has pasado, aunque hace mucho tiempo, todavía hay esperanza. No dudes en contactar con nosotros o con otro servicio de consejería de confianza.

No se ha podido decir todo en este breve blog. La Doctora Catherine T Coyle, una psicóloga y enfermera Católica de los EEUU, ha escrito un librito sobre este tema, que se puede bajar como PDF aquí:

Haz clic para acceder a cis334.pdf

Testimonio de un Doctor ex abortista.

Los profesionales que trabajan en las clínicas que hacen abortos también son afectados por la cruda realidad del aborto, y algunos de ellos dejan está práctica al no poder soportar por más tiempo la situación. Muchos de ellos pasan a ser activos defensores de la vida, este es el caso del Doctor Antonio ‘Anthony’ Levantino.

Dr Levantino

Dr Levantino Foto prolifeinfo.ie

El doctor Levantino comenzó a realizar abortos en 1977 en el estado de Nueva York, como parte de su formación en Obstetricia. En 1980, al acabar su especialidad, continuó practicándolos. Calcula que habrá realizado unos 1.200 abortos.

Sus palabras nos hacen ver claramente que el aborto también afecta a estos profesionales:

“Como médico sabes que son niños; que se trata de seres humanos con brazos, piernas, cabeza y que se mueven, son muy activos… Cada vez que escaneas hacia abajo en el útero de alguien lo reafirmas. ¡Porque ves los niños allí, corazones palpitantes, brazos alzándose! No hay mejor noticia para mí que mostrar un latido del corazón y decir: Su bebé está bien. Como ginecólogo lo haces continuamente… Y entonces, una hora más tarde, cambias tu ropa, entras en una sala de operaciones y haces un aborto. Si tienes algo de corazón, te afecta”.

Aquí hay un video en el que cuenta la experiencia personal por la que dejó por completo el lucrativo y turbio mundo del aborto.