Una Historia que Da Ánimos

Quisiera contar la historia de Jeffrey Preston Jorgensen, como un homenaje a todas mujeres que quedándose embarazadas de jovencitas deciden con valentía tener a su bebé.
La mamá de Jeffrey, Jacklyn, quedó embarazada muy jovencita, cuando aún estudiaba el bachillerato. No fue nada fácil pero con mucho valor decidió seguir adelante con el embarazo. Pudo terminar sus estudios y se casó con su novio Ted Jorgensen convirtiéndose en 1964 en mamá a los 17 años. La relación no duró mucho, porque la afición de Ted al alcohol hizo que el matrimonio terminara en divorcio antes de que el pequeño cumpliera un año, perdiendo así el contacto con ellos.
Jacklyn permaneció con su hijo y al cabo de tres años conoció al que sería su futuro marido Miguel Ángel. Cuando se casaron, Miguel adoptó a Jeff y le dio su apellido, pasando de ser Jeffrey Preston Jorgensen a Jeffrey Preston Bezos, más conocido como Jeff Bezos. ¿Te suena de algo?
Jeff estudió Ciencias de la Computación e Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Princeton, donde se graduó en 1986
Jeff consiguió un trabajo en Wall Street, pero quería abrirse camino de manera independiente, por lo que en 1994, pensó en crear “una librería en Internet”. Pidió ayuda económica a sus padres, por aquel entonces internet era muy poco conocido y esto era una gran aventura, pero ellos confiaron en él y le dieron de sus ahorros ese dinero que necesitaba. Formando así los orígenes de lo que hoy es uno de los mayores negocios del mundo: Amazon.

Jeff siempre dice que su único padre es Mike y que no sería nadie sin su padre cubano. Así que valga también esta historia como un homenaje a esos esposos que adoptan con amor a los hijos anteriores de sus esposas.
Una curiosidad: La historia de Jeff Bezos está ligada a España. Su abuelo Salvador Bezos nació en Villafrechós un pueblecito de Valladolid. Este emigró a Cuba donde se casó y tuvo a su hijo Miguel Ángel Bezos Pérez, que a su vez tuvo que salir muy jovencito de Cuba, a los 16 años, con destino a Estados Unidos, sin ni siquiera saber hablar inglés. Después de un tiempo llegó Albuquerque, en el estado de Nuevo Méjico, para estudiar con una beca, y es aquí donde conoció Jacklyn a su hijo Jeff.
Si tú estás en una situación parecida a la de Jacklyn y necesitas ayuda, puedes ponerte en contacto con nosotros.

Solo quiero que esto se pare

«No puede ser… he arruinado mi vida… todo lo que tenía planeado se derrumbó… ahora no veo ni el próximo paso… quiero que se acabe… me siento atrapada.»

Estas frases y muchas más son el tren de pensamiento de Laura, que le llevan a la desesperación.

Quiere que no sea verdad, no decírselo a nadie, rebobinar.

¡Párate! – algo que parece imposible – pero puedes permitirte este lujo – ¡es importante!

Reflexiona antes de seguir, para que no sólo tu mente influya en la toma de decisión sobre el embarazo. ¡Escucha también tu corazón!

Los 18 minutos de este cortometraje te ayudarán a ver cómo Laura llega a su decisión.

Hemos visto que en su caso, Laura comparte su dilema con sus padres. Su madre le ayuda, buscando apoyo en un centro de embarazo para contemplar su situación desde diversas perspectivas.

Cuando estás en tal situación es importante no concentrarte solo en las circunstancias inmediatas, y los miedos, sino examinar tus valores de fondo, los recursos personales y otros disponibles alrededor. Tener conocimiento sobre el desarrollo de su embarazo, como ver y oír el latido del corazón del bebé, también ayuda a Laura en la toma de su decisión.

La mayoría de los servicios de apoyo independientes para la mujer embarazada en España no disponen de medios como la ecografía. Pero, todos ofrecen el espacio para pensar pausadamente, la información esencial para la toma de la decisión, y luego la ayuda práctica necesaria para seguir adelante.

¡Estamos a tu disposición!